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Besonias Almeida Arquitectos | Casa Polo | Besonias Almeida Arquitectos

Casa Polo

Ubicación: Chacras de la Trinidad, Cañuelas, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Proyecto y Dirección: María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida, Luciano Kruk
Colaboradores: Arq. Diorella Fortunati, Enzo Vitali
Superficie del terreno: 12740m2
Superficie construida: 133m2
Año de construcción: 2012

MEMORIA
por María Victoria Besonías

El lugar
Se trata de un lote en un barrio de chacras de campo, un emprendimiento nuevo dirigido a aquellas personas interesadas en la cría de caballos y en la práctica del polo. Es un terreno con vistas hacia un horizonte invariable, con alguna vegetación aislada de tanto en tanto. A distancia de cualquier vecino, disfruta de un silencio únicamente interrumpido por el ruido del viento y el canto de los pájaros. Un sitio que aún no es lugar, donde la vivienda tiene que ser pensada careciendo de todos los datos que aportan un entorno urbano o un paisaje de gran variedad. El desafío de este encargo fue entonces concebir una casa que tenía que dialogar con la uniformidad y la inmensidad de ese paisaje.

El encargo
Un matrimonio francés, residente en Marbella, conocedor de las obras de hormigón del estudio a través de la página de internet, encarga al estudio una casa inscripta en esa lógica estético-constructiva, austera, de bajo presupuesto y escaso mantenimiento. Plantean que el uso fundamental será el de alojar a uno de los miembros de la pareja, que viaja regularmente a BA por razones de trabajo y que en esas breves estadías practica polo. Eventualmente podría ser usada por toda la familia (el matrimonio con sus dos hijas) para disfrutar de las vacaciones de verano en nuestro país o para alquilarla en caso de que esto no suceda.
Un requerimiento importante es que la casa se despegue del terreno natural elevándose un poco para así destacarse en esa inmensa llanura.

El programa
Se proyectó una vivienda de uso esporádico, que no superara la superficie mínima exigida por el reglamento del barrio (120m2 cubiertos). Debía contar con un lugar amplio para comer y estar con la cocina integrada, un toilette, dos dormitorios para las hijas con un baño de uso general, y otro dormitorio (con baño privado) para la pareja con cierta independencia del resto de la casa. Todos los ambientes debían disfrutar de las vistas a ese campo tan apreciado y la casa tenía que contar con expansiones al aire libre, una piscina y un pequeño depósito con acceso desde el exterior, para guardar elementos propios de la práctica de polo.

La propuesta
La primera decisión fue proponer una vivienda en una sola planta de manera que todos los ambientes pudieran tener una relación directa con el exterior.
Por otro lado la visita al lugar confirmó la sospecha de que, desde el lote y girando 360 grados, las vistas resultantes eran idénticas: una línea de horizonte donde nada se destacaba. Un paisaje invariable uniforme en su inmensidad sin referente alguno.
Es así como ese dato del entorno, caracterizado por la falta de datos, fue el que determinó que el proyecto buscara definirse a partir los beneficios que aporta una inmejorable orientación de los ambientes de la casa.
Se propuso entonces una vivienda desarrollada dentro un prisma simple de hormigón con uno de sus lados más largos orientado al norte pleno. Los ambientes principales se proyectaron abiertos a esa orientación a través de grandes paños de vidrio, protegidos de la lluvia y el sol directo por un semicubierto. Los ambientes de servicio (acceso, cocina y baños) dan al sur y definen una fachada de ingreso cerrada y aislada térmicamente. La circulación que va uniendo todos los ambientes y que se desarrolla a lo largo de la planta presenta aberturas en los extremos este, oeste (protegidas por pantallas inclinadas) y también en el techo, orientando alternadamente al norte y al sur.
La casa y sus expansiones se elevan sobre una plataforma de cemento alisado perforada en ocasiones para incluir piletones con agua.
La propuesta se completó con un anteproyecto de forestación que define zonas de ingreso, de estacionamiento, de estar y comer al aire libre con grupos de árboles autóctonos, proponiendo algunas especies aisladas que rompan apenas la línea del horizonte.

La organización funcional
Luego de dejar el vehículo bajo unos árboles, se accede subiendo unos escalones a una plataforma que coincide con un hueco que perfora el volumen de la casa en un extremo. Mediante un pequeño puente que atraviesa un piletón (el primero de una serie en línea que termina en la piscina) se ingresa a un hall que separa la suite principal, hacia la izquierda, de una sucesión de espacios a la derecha, comenzando con el área social próximo al acceso y rematando con los dormitorios de las hijas y baño general. Desde la cocina se accede a un pequeño patio de servicio, y desde el resto de los ambientes a una galería corrida orientada al norte pleno.

La solución estructural
Cuatro vigas que apoyan, a lo largo de la planta, en una serie de tabiques de hormigón modulados cada 3 metros o 6 metros permiten armar tres líneas de losas a diferente altura. Las dos del medio, sobre las que apoyan las losas más altas (que cubren la circulación central) cambian de simple a invertida para posibilitar la iluminación de la planta, a veces al norte y otras veces al sur.

La construcción
Partiendo de la experiencia desarrollada en las casas de hormigón de Mar Azul y dado que el comitente llega a nuestro estudio por esa referencia, utilizamos el mismo sistema constructivo con las adecuaciones necesarias para poder adaptarse tanto a un sitio de sol pleno, en lugar de un bosque, como al presupuesto disponible.
Se utilizó el mismo tipo de hormigón de las obras de la costa (H21 con el agregado de un fluidificante) una mezcla con escasa cantidad de agua que al fraguar resulta de mucha compacidad, de manera que no requiere ningún tipo de impermeabilizante como acabado.
Las adecuaciones del sistema constructivo utilizado en Mar Azul tuvieron como objetivo mejorar la aislación térmica, ya que la casa estaría sometida en verano a la intensidad de los rayos solares sin la protección del follaje del bosque, y en invierno a las heladas y a fuertes vientos. La fachada hacia el sur tiene pocas aberturas y está construida con un muro de ladrillo hueco, cámara de aire y revestimiento de tablas de madera de pino recuperadas del encofrado y protegidas con aceite quemado. La fachada abierta hacia el norte es de doble vidrio con cámara de aire. Los cierres laterales son tabiques de hormigón con un material aislante y un revestimiento de madera del lado interior. Las cubiertas de losas se protegieron de los rayos del sol y la lluvia con un contrapiso aireado y una membrana hidrófuga.
Los escasos tabiques interiores son de ladrillos huecos revocados y pintados con látex blanco. Los baños tienen revestimiento de cerámica esmaltada en los muros que no son de hormigón. El piso es de paños de alisado de cemento divididos por planchuelas de aluminio. El encuentro entre muros y el suelo se resolvió con un perfil rehundido de aluminio a manera de zócalo. Las aberturas son de aluminio anodizado color bronce oscuro.
La calefacción es eléctrica por piso radiante.