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Besonias Almeida Arquitectos | Casa Costa Esmeralda | Besonias Almeida Arquitectos

Casa Costa Esmeralda

Ubicación: Costa Esmeralda, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Proyecto y Dirección: María Victoria Besonias, Luciano Kruk
Colaboradores: Enzo Vitali
Superficie del terreno: 1041m2
Superficie construida: 120m2
Año de construcción: 2011
Fotos: Gustavo Sosa Pinilla

MEMORIA
María Victoria Besonías

El lugar
Costa Esmeralda es un emprendimiento privado sobre los médanos de la costa bonaerense a 390 Km de BS AS. Se trata de una urbanización reciente con una forestación joven de acacias y pinos marítimos y algunos sectores de bosque consolidado.
El lote a intervenir está en una zona de vegetación escasa y sin variedad de especies. Solo posee una tupida línea de acacias en su frente. De manera que lo que allí se construya estará expuesto al intenso sol y a los fuertes vientos costeros. El terreno se encuentra en una depresión respecto de la calle de acceso y de uno de sus laterales.

El encargo
El pedido fue una casa con una propuesta estético constructiva similar a las construidas en el bosque de Mar Azul, valorada según el comitente tanto por su la austeridad formal como por el bajo mantenimiento requerido.
Con una superficie de aproximadamente 130 m², debía contar con un lugar generoso para reuniones, una cocina integrada visualmente al mismo, dos dormitorios (uno con baño privado) y un espacio integrado al estar para ser usado como sala de audio y video, y eventualmente como dormitorio de huéspedes. Debía contar también con parrilla, terraza de expansión y un depósito para elementos de playa.
El comitente destacaba del lugar elegido la falta de construcciones vecinas y su paisaje agreste, libre de todo intento paisajista.

Construir en los médanos costeros
El sistema estético constructivo propuesto para las casas ubicadas en el bosque de Mar Azul había surgido como una respuesta muy conectada al medio ambiente de origen. Para repetir la misma propuesta como exigía el comitente fue necesario estudiar las adecuaciones necesarias que hicieran factible su utilización en un territorio tan diferente como el que definen los médanos de la costa atlántica.
En primer lugar era fundamental optimizar la aislación térmica en un lugar sometido a la intensidad de los rayos solares en verano y a un frío húmedo y a fuertes ráfagas de viento y lluvia, en invierno. El recurso para lograrlo fue proponer una vivienda en donde las cubiertas pudieran ser, en parte, expansiones de diferentes ambientes realizadas con decks de madera apoyados sobre las losas. Muy efectivas para el desarrollo de actividades al aire libre, podrían además cumplir con el rol de “sombrilla” que protege de los rayos solares, tal como lo hace el bosque en las otras casas.
También debíamos controlar desde la propuesta, el efecto de encandilamiento que los intensos rayos solares del verano producen al reflejarse en la arena. Decidimos que era conveniente que las aberturas estuvieran protegidas por aleros o parasoles, además de tener control sobre su tamaño y posición en relación con el barrido del sol y los vientos dominantes. Con estas premisas fundamentales encaramos el proyecto de la Casa costa Esmeralda.

La propuesta
La situación creada por la depresión del terreno a intervenir respecto de la calle de acceso y de su entorno inmediato fue determinante la decisión de resolver la vivienda en dos plantas, aunque invirtiendo el corte clásico de ubicación de la zona de dormitorios encima de la planta principal.
Es así que el sector social de la casa se resolvió como un prisma alargado paralelo a la calle y elevado a medio nivel por encima de ésta, buscando a través de sus dos lados mayores las vistas lejanas a ese paisaje agreste tan valorado por el comitente. Por debajo y perpendicular a este volumen se resolvió el sector de dormitorios como otro prisma alargado cuya cubierta puede usarse como mirador y expansión del sector social con una fachada muy abierta orientad al NE con posibilidad de expansión al nivel de la arena.
La privacidad de la vivienda en relación con la calle estaría asegurada por la línea de acacias existente sobre el frente del lote, que se interrumpe solo, para dar lugar al acceso peatonal y al vehicular.

La organización Funcional
Peatonalmente se accede a la vivienda salvando, por medio de una escalera, el desnivel con la calle y atravesando un pequeño puente que se abre paso entre las acacias. El acceso con automóvil se produce bajando medio nivel y subiendo luego un piso completo hasta la planta principal desde el semicubierto que hace de cochera.
En este nivel, las actividades comunes de la familia se resuelven en una planta libre con dos elementos fijos: un pequeño toilette cuya ubicación posibilita la utilización de un sector del estar como dormitorio ocasional y una escalera de un solo tramo que desciende a la planta de dormitorios y deja a la cocina vinculada funcionalmente con el resto de la planta sólo a través de un paso, aunque visualmente se encuentra totalmente integrada. Ambos elementos de esta planta libre se encuentran destacados no solo por su ubicación sino también por la entrada de luz natural proveniente de dos aberturas en el techo.
Las actividades de este nivel de la casa tienen su expansión en la extensa terraza que cumple también con la función de ser un lugar de contemplación del paisaje circundante.
Bajando la escalera se encuentran los dormitorios y los baños con salida al nivel de la arena y protegidos de las vistas de la calle y los lotes linderos por la diferencia de altura y por las plantaciones de acacias que rodean el lote.

La solución estructural
El volumen de los dormitorios se resuelve con una losa de Hº Aº que apoya en tabiques portantes a través de vigas cinta. El volumen superior que requería de gran flexibilidad y transparencia se resuelve con una losa que descansa en dos importantes vigas en la dirección más larga del prisma: hacia el frente, una viga simple de 40 cm de altura, y hacia el contrafrente, una invertida que hace las veces de antepecho del aventanamiento posterior.

La construcción
Se utilizó el mismo tipo de hormigón de las obras en el bosque de Mar Azul (H21 con el agregado de un fluidificante), una mezcla con escasa cantidad de agua que al fraguar resulta de mucha compacidad. Gracias a este procedimiento la calidad expresiva del hormigón visto resultante y sus propiedades de resistencia e impermeabilidad, hacen innecesario cualquier tipo de acabado superficial, lográndose también, un bajo costo de ejecución en las terminaciones y un mantenimiento futuro innecesario.
La adecuación del sistema constructivo utilizado en el bosque, a los efectos de optimizar la aislación térmica en este nuevo ambiente, consistió en utilizar como cubierta final en el volumen de los dormitorios, un “deck-sombrilla” y realizar sobre la losa del volumen elevado un contrapiso de baja densidad oculto detrás de dos vigas invertidas que lo contienen.
Por otro lado, para mejorar la aislación térmica de los tabiques exteriores se construyeron con doble muro de hormigón y un aislante en el medio. Además se previó en todos los ambientes ventilación cruzada para que la brisa marina los refresque en los días de alta temperatura y no sea necesario recurrir a sistema de acondicionamiento de aire.
Para proteger el frente del volumen elevado del intenso calor de los rayos de la tarde (ya que orienta hacia el NO) y disminuir la luminosidad de este ambiente, se proyectó un parasol construido con durmientes de quebracho cortados al medio y colocados en posición vertical con un ritmo aleatorio.
La calefacción de los diferentes ambientes se realizó utilizando un sistema de split frio-calor a pedido de comitente, ya que es un fabricante de esos equipos También se incluyó un hogar-salamandra para complementar el sistema de calefacción.
Las aberturas se realizaron de aluminio anodizado color bronce oscuro. Los escasos tabiques interiores son de ladrillos huecos revocados y pintados con látex blanco. Los baños tienen revestimiento de cerámica esmaltada en los muros que no son de hormigón. El piso es de paños de cemento alisado divididos por planchuelas de aluminio. El encuentro entre muros y suelo se resolvió con un perfil rehundido de aluminio a manera de zócalo.