Casa S&S

Ubicación: Costa Esmeralda, Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Argentina

Proyecto y Dirección: María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida

Colaboradores: Arq. Diorella Fortunati

Superficie del terreno: 810 m2

Superficie construida: 153 m2

Año de construcción: 2015

Fotos: Gustavo Sosa Pinilla

 

MEMORIA 

por María Victoria Besonías

El lugar

Costa Esmeralda es un emprendimiento privado sobre los médanos de la costa bonaerense a 390 Km de BS AS. Se trata de una urbanización reciente con una forestación joven de acacias y pinos marítimos  y algunos sectores de bosque consolidado.

El lote a intervenir está en un médano con una suave pendiente hacia la calle y una inclinación más importante hacia el fondo. Esta zona cuenta además con una abundante arboleda de jóvenes pinos marítimos.  De manera que si se conserva esta vegetación lo que se construya en el resto del lote estará expuesto al intenso sol y a los vientos costeros.

El encargo

El pedido fue una casa con una propuesta estético constructiva similar a las construidas en el bosque de Mar Azul, valorada según los comitentes tanto por su austeridad formal como por el bajo mantenimiento que requiere.

La casa iba a ser habitada fundamentalmente en verano por una familia ensamblada con tres hijos de diferentes edades. Debía contar con un lugar generoso para desarrollar las actividades comunes, con una cocina integrada visualmente al mismo, y una expansión al aire libre que permitiera el disfrute del bosque. Los  dormitorios debían ser tres: uno de ellos con baño privado y vestidor, los otros dos preparados para recibir invitados eventuales. Todos los ambientes tenían que desarrollarse en una sola planta.

La propuesta

La casa se presenta como un único volumen perforado por un patio que en realidad oculta una organización  en dos sectores bien diferenciados por su uso  y que para acomodarse al relieve del médano se sitúan con una diferencia de 0.45 m disimulada al exterior en la altura de las vigas perimetrales. Estos dos sectores quedan conectados entre sí por una suave rampa que salva el desnivel y por una pérgola de hormigón de fuerte presencia.

El sector más privado de la casa se ubica en el frente protegido del sol del NO y de las vistas a la calle por una estructura de durmientes de quebracho, colocados en posición vertical y con un ritmo aleatorio. El sector social y su terraza de expansión se ubican en relación directa con la arboleda  que ocupa todo el fondo del lote, pero también  en contacto con el patio de acceso. Este espacio se transforma en protagonista de la propuesta por su ubicación estratégica y por la riqueza espacial que le aporta la pérgola con los diferentes juegos de luces y sombras que el recorrido del sol va generando a lo largo del día.

Casa S&S

Ubicación: Costa Esmeralda, Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Argentina

Proyecto y Dirección: María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida

Colaboradores: Arq. Diorella Fortunati

Superficie del terreno: 810 m2

Superficie construida: 153 m2

Año de construcción: 2015

Fotos: Gustavo Sosa Pinilla

 

MEMORIA 

por María Victoria Besonías

El lugar

Costa Esmeralda es un emprendimiento privado sobre los médanos de la costa bonaerense a 390 Km de BS AS. Se trata de una urbanización reciente con una forestación joven de acacias y pinos marítimos  y algunos sectores de bosque consolidado.

El lote a intervenir está en un médano con una suave pendiente hacia la calle y una inclinación más importante hacia el fondo. Esta zona cuenta además con una abundante arboleda de jóvenes pinos marítimos.  De manera que si se conserva esta vegetación lo que se construya en el resto del lote estará expuesto al intenso sol y a los vientos costeros.

El encargo

El pedido fue una casa con una propuesta estético constructiva similar a las construidas en el bosque de Mar Azul, valorada según los comitentes tanto por su austeridad formal como por el bajo mantenimiento que requiere.

La casa iba a ser habitada fundamentalmente en verano por una familia ensamblada con tres hijos de diferentes edades. Debía contar con un lugar generoso para desarrollar las actividades comunes, con una cocina integrada visualmente al mismo, y una expansión al aire libre que permitiera el disfrute del bosque. Los  dormitorios debían ser tres: uno de ellos con baño privado y vestidor, los otros dos preparados para recibir invitados eventuales. Todos los ambientes tenían que desarrollarse en una sola planta.

La propuesta

La casa se presenta como un único volumen perforado por un patio que en realidad oculta una organización  en dos sectores bien diferenciados por su uso  y que para acomodarse al relieve del médano se sitúan con una diferencia de 0.45 m disimulada al exterior en la altura de las vigas perimetrales. Estos dos sectores quedan conectados entre sí por una suave rampa que salva el desnivel y por una pérgola de hormigón de fuerte presencia.

El sector más privado de la casa se ubica en el frente protegido del sol del NO y de las vistas a la calle por una estructura de durmientes de quebracho, colocados en posición vertical y con un ritmo aleatorio. El sector social y su terraza de expansión se ubican en relación directa con la arboleda  que ocupa todo el fondo del lote, pero también  en contacto con el patio de acceso. Este espacio se transforma en protagonista de la propuesta por su ubicación estratégica y por la riqueza espacial que le aporta la pérgola con los diferentes juegos de luces y sombras que el recorrido del sol va generando a lo largo del día.